sábado, 3 de noviembre de 2018

Crónica. La historia de la candela viva


Autor: Víctor Felizzola Cano.

Crónica. Historia de  la candela viva

Hablar de la tambora es referirse a un folclor originario de la depresión momposina en la costa caribe colombiana, cuya cuenca hidrográfica se extiende por los departamentos  de bolívar, magdalena, montería, sucre y Cesar, en una tradición ancestral conocida como los cantos y bailes del rio por su cercanía con el rio magdalena.
Cantos que a golpe de tambor en la voz y talento innato con aroma a provincia narran  las vivencias  de los pueblos rivereños y que aún hoy cuando este folclor no reviste el mayor interés comercial muchos de estas están plasmadas en las voces de grandes artistas vallenatos El caso del pulmón del vallenato “La llorona loca” el aporte a la música folclórica caribeña de “totó” la momposina, como también de los hijos de “Chaulo” en “Yo me voy pa Chimichagua”
Es en Chimichagua  donde tiene su origen un canto inspirado en un incendio el 14 de febrero de 1923 en la casa de Luís Roberto León   que consumió el pequeño caserío por el descuido de una asadora de galletas, lo que dio lugar al reconocido tamborero Heriberto pretel Medina plasmarlo para la historia en su canto La candela viva grabado por el primer rey vallenato Alejandro Durán Díaz oriundo del Paso cesar..
Pero además de Chimichagua hay otro municipio en el departamento del Cesar que se otorga su derecho en el origen de la canción, el Paso Cesar, donde un incendio para la misma década había ocurrido en una gran hacienda por la ira de unos trabajadores inconformes, lo que deja abierta entonces la pregunta ¿De quién es la candela viva?
Pero  es a Heriberto Pretel a quién se le reconoce la autoría de la canción por ser testigo directo del incendio como lo valida el señor Juan Robles Tejeda quien conoció al tamborero  y a  sus 85 años mantiene la lucidez para aclarar aquel episodio. ”Conocí a Heriberto   Pretel desde niño, como compositor de tamboras, y casi todas las tamboras que se cantaban por aquí creo eran de Heriberto   Pretel”.
Algunos sitios que se nombran en la canción están confirmando que el incendio o la candela a la que se refiere en la tambora se centra en sitios de Chimichagua y no de otro lugar como lo explica la historiadora, cronista e investigadora Carmen Ligia Queruz “ La candela viva es de Heriberto Pretel, eso está metido en el ADN de los chimichagueros, y de todo el que haya oído esa canción, nuestro referente es el pozo del higuerón, no hay pozo el higuerón en Talaigua, ni  lo hay en Mompox, ni lo hay en el Banco ni lo hay en Bogotá, sino en Chimichagua y es una leyenda “
Siendo reafirmado el origen y las causas que dieron lugar a la canción entonces que motivos llevaron a que la candela viva como obra musical  no se le reconociera la autoría de Heriberto Pretel y apareciera a nombre de Alejo Durán, el licenciado, investigador y folclorista Hernán Martínez Arguelles se refiere al tema “Porque Heriberto Pretel y Alejo Durán eran analfabetas todos dos, el uno era acordeonero y el otro era cantador de tamboras, se hicieron amigos y este le da la letra, anteriormente no había derechos de regalías, ni de Sayco eso no existía, ni de Acimpro mucho menos.
Pese a que la canción la candela viva está grabada en más de 15 versiones y nunca faltará escucharla en los festivales de tambora de la depresión momposina, a Heriberto Pretel mucho se le adeuda por habérsele arrebatado la mayoría de sus obras musicales, tanto que el domingo 14 de agosto de 1988, ese día que murió a los 89 años, y paradójicamente en el entierro, el cura de Chimichagua no dejó que sonaran las tamboras y que “el difunto debía descansar en paz”.


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